"Para construir
una nación seria, es necesario primero imaginarla"
Ortega y Gasset -La Rebelión de las Masas
Valorizar, Captar y Modelar, son verbos que confluyen en este
Ajedrez del Bicentenario para representar el imaginario colectivo
a través del sentido lúdico participativo de la
sociedad y embarcarse en la recuperación del espacio publico
de la Ciudad de Buenos Aires como escenario propicio para lograr
una fantasía consensuada por todos. La obra surgirá
a través de dos ciencias educativas fundamentales para
el siglo 21 ellas son: EL JUEGO y LA IMAGINACIÒN
En esta primera década del siglo el panorama colapsado
de inquietudes nos impulsa a renovar la capacidad de asombro común
para el 2010 y unirnos con una herramienta fundamental para la
integración social, él arte.
Este es un proyecto escrito sobre la base de la poesía
urbana y ejecutado en la prosa del trabajo en común que
une a distintos polos sociales y donde todos podemos tener acceso.
Descubriremos a través del mundo imaginario de cada uno
de los participantes el esplendor de lo bello a través
de lo verdadero de la creación genuina y particular contenida
por la obra final.
El símbolo del ajedrez sintetiza y dispara la idea de la
estrategia, la imaginación, la comunicación, él
juego con objetivos claros para lograr la participación
ciudadana en 28 talleres que recorrerán la ciudad, expandiendo
un objetivo en común: que cada uno de los actores proyecte
su propio juego para el bicentenario.
A partir de consensos, debates y una obra de dimensiones que dará
testimonio de la experiencia que celebrará nuestros 200
años, se instalará el Ajedrez del bicentenario y
será intervenido por todos aquellos que hayan participado
de la experiencia durante el 2009 y cada uno montará en
las 32 piezas gigantes o en los 64 casilleros ,el elemento que
lo identifique como sello de su identidad ciudadana o organización
social, escuela, centro cultural, etc.
Los materiales que se utilizarán en el desarrollo de la
construcción serán aquellos que mantengan memoria
activa de la producción (rezagos industriales), elementos
reciclables para cuidar el medio ambiente (botellas, bolsas de
polietileno, etc.) plasmando el concepto de la transformación
de lo desechable en intensa belleza representando una metáfora
de la recuperación.
En el Bicentenario, este será nuestro punto de encuentro.
Alejandro Marmo |